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3Oct

El Barrio Judío de Granada

Imagen spain.urbansketchers.org
Paseando a través de la histórica ciudad de Granada llegamos a uno de sus barrios más tradicionales y señeros como lo es el barrio de El Realejo, ubicado en el mismo centro de la ciudad.

Este distrito fue el barrio judío de Granada durante la dinastía Nazarí y su población fue tan importante que llegó a ser conocida dentro de Al-Andalus bajo el nombre de la Granada de los judios (en árabe, Garnata al-Yahud ).

La historia judía de Granada se remonta hasta el año 135, aunque algunos historiadores establecen sus orígenes en torno al año 70, desde cuando se tiene constancia de que los asentamientos judíos tuvieron presencia en esta tierra. De cualquier modo, fue en ese período en el que se gestó el asentamiento de una nueva comunidad y una nueva cultura en España, dejando atrás su Israel natal, llegando a registrarse su existencia por primera vez de manera formal en el año 303, tal y como se reflejó en el acta del Concilio de Elvira.

Sin embargo, el barrio del Realejo comenzó a tomar forma a partir del año 711, cuando los musulmanes llegaron a Granada. Particularmente, desde 912 en adelante durante el gobierno de Abd ar Rahman III bajo el que realmente prosperó Al-Andalus. La comunidad judía de Granada se dedicó principalmente a la industria y al comercio de la seda y el algodón.

Posteriormente y de la mano del visir Samuel Ibn Nagrella, prosperaron y desempeñaron un papel importante en el Reino de Granada, alrededor del año 1013, época del primer reinado Zirí. Cuando Samuel Ibn Nagrella murió, fue enterrado en el cementerio judío de Granada, cuya ubicación se cree que se encontraba en la zona donde actualmente se levanta el Arco de Elvira.

Posteriormente, ya a finales del siglo XV, se hace constar que la población judía de Granada estaba cerca de las 50.000 personas, quiénes trabajaban principalmente como recaudadores de impuestos, médicos, embajadores o como comerciantes.

A lo largo de la Calle Pavaneras de Granada, muchos artesanos judíos tales como zapateros y curtidores de cuero tenían sus talleres. En la misma zona también se establecieron comerciantes de lana, lino, algodón y seda, e incluso de oro y plata.

La sinagoga principal para el culto de la comunidad judía se cree que se ubicaba en las inmediaciones de San Matías en su intersección con Pavaneras, donde posteriormente se edificó una Iglesia cristiana y que en la actualidad ya no es un edificio de carácter religioso, sino militar, puesto que en él se ubica el MADOC (Mando de Adiestramiento y Doctrina del Ejército de Tierra). Sin embargo, otra posibilidad establece que podría haber estado en el lugar de la actual Iglesia de San Cecilio (en la zona de Antequeruela Alta), aunque ésta opción no parece demasiado clara.
En cuanto a la arquitectura, tenemos que reconstruir cuidadosamente las evidencias de la historia de la ciudad para poder contemplar algunos de los edificios de estética judeo-musulmana que han sido olvidados. Sin embargo, dando un paseo por algunas de las principales calles del Realejo, tales como la Calle Jazmin , Laurel y Horno de San Matías, podemos encontrar edificios con algunas reminiscencias de su origen judío, e incluso algún dintel en el que aún se puede contemplar la Estrella de David.

De entre todos esos edificios, cabe destacar por encima de todos la Casa de la Judería, un pequeño museo cuya visita nos puede hacer concebir una visión de la evolución de este enclave históricamente.
La mayoría de los edificios judíos fueron demolidos bajo el reinado de los Reyes Católicos. En el año 1494 el rey Fernando ordenó la destrucción de las viviendas de 20.000 judíos para construir un nuevo hospital y de la Catedral de Granada.
El Decreto de la Alhambra de 1492 exhortaba a todos los judios, hombres y mujeres a abandonar el Reino de Granada para nunca regresar, con la excepción de aquellos que hubieran sido bautizados, estableciendo como fecha límite el 31 de julio 1492 , bajo la amenaza de pena de muerte y confiscación de susnbienes en caso contrario.
Durante el mismo período, la comunidad judía fue considerada por los Reyes Católicos como moriscos (conversos católicos) quienes fueron desterrados del Reino de Granada.
Desde 1492 en adelante la fisonomía de muchos de los edificios de Granada cambió drásticamente. Las mezquitas fueron demolidas o modificadas para convertirse en iglesias católicas.
Por tanto, la Granada anterior a 1492 es prácticamente invisible a los ojos del visitante de hoy. Para ello hay que evocar una idea del pasado mediante la lectura y la documentación sobre el tema….Os apetece descubrirla conmigo? Estaré encantado de poder ayudaros.

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